Intensa-mente: ¡Bienvenida la Tristeza!

Me encanta cuando voy al cine con mis hijos y la película me sorprende para bien con un excelente mensaje y un profundo sentimiento de esperanza en mi corazón. Esperanza de que las cosas están cambiando, de que ese mundo que anhelo y que precisamente parece sacado de un cuento de hadas, puede llegar a ser realidad si continuamos educando en esa dirección.

Veo los cambios… sutilmente, poco a poco… cada vez se habla más de Mindfulness, de los beneficios de la meditación y de cómo lograr la paz a través del conocimiento de nuestro mundo interior. Porque eso es el mindfulness, es estar plenamente presente a lo que sucede dentro de mí mientras mi vida se desenvuelve- a veces suave como el correr de un arroyo y a veces tempestuosa como una tormenta- ante mis ojos.

Y de esto es un poco, o un mucho, de lo que se trata Intensa-mente. La película se desarrolla en su mayor parte en el interior de una niña de 11 años, donde 5 emociones básicas conviven, reciben estímulos del exterior y actúan, cada cual de acuerdo a lo que es, dominando a veces unas y en veces otras. Dentro de Riley, la protagonista de la película, viven Alegría, Tristeza, Enojo, Asco y Miedo. Mientras Alegría es alta, esbelta, atractiva y segura de sí misma, Enojo es rojo, bajito, cuadrado-muy cuadrado- y su cabeza se enciende cuando entra en acción. Miedo es flaquirucho y vulnerable de un color lila pálido y obvio, se asusta con cualquier cosa. Asco está representado por una señorita verde bien vestida y algo snob y Tristeza es como era de suponerse, azul, bajita, rechoncha e insegura.

La película nos muestra un modelo que creo se apega bastante a la realidad sobre como procesamos los eventos de nuestras vidas, como reaccionamos y cómo vamos creando nuestras memorias. Las memorias en la película son unas bellas perlas que adquieren el tono de su recuerdo, así si una memoria es triste tendrá un tono azul, si es una memoria asquerosa tendrá un tono verde y así sucesivamente. Pero eso no es todo, existen las memorias fundamentales que son el pilar para hacer de cada persona quien es, única e irrepetible. Las memorias a largo plazo se almacenan en anaqueles interminables y una vez que pierden valor son aspiradas por el departamento de mantenimiento, quienes después las echan al olvido. Esto entre muchas otras cosas divertidas y sorprendentes como pudiera ser la presencia de un amigo imaginario.

En esta historia, dentro de Riley, una niña que vive feliz con sus papás hasta que se mudan a otra ciudad y entonces empiezan a cambiar las cosas, nos muestran a una Alegría más bien dominante. Parece que su trabajo inagotable es encontrar un motivo para que Riley este alegre aun en el peor de los casos. Esta Alegría es tan eficiente que la mayoría de las veces lo logra. Las otras emociones confían en ella y le ceden el lugar para que ella arregle cualquier situación inesperada. A tal grado llega la cosa que Alegría cuando hay tensión entre los papás de Riley, logra hacer que Riley ponga una nota alegre que disuelva la tensión.

Todo gira y marcha de maravilla mientras Alegría tiene el control. De pronto algo sucede que cuando Tristeza toca una memoria esta se torna azul aun cuando hubiera sido una memoria feliz en un inicio. Alegría intenta mantener a Tristeza al margen, incluso alienarla un poco para poder ella continuar salvando cada situación y que todos estén precisamente alegres, pero algo sucede que hace que las cosas se salgan de control y es ahí donde inicia una aventura donde Alegría y Tristeza se ven forzadas a convivir más de cerca y más a fondo.

Y bueno, no pretendo contar toda la trama. Pero entonces, ¿Qué es lo que hace que esta película sea especial? He leído ya algunas notas sobre la película. Algunas hablan de lo bien que pinta el inicio de la adolescencia con todas las emociones a flor de piel. Otra habla sobre como tiene un tinte feminista y otra aun sobre como en esta película no hay un villano a quien vencer. Creo en su mayoría las notas hablan sobre lo que la película puede transmitir u ofrecer a los niños. Sin embargo, a mí me parece que es una película cargada de mensajes para los adultos también.

El tema central – para mí – gira alrededor de es esa idea que se nos vende cultural y socialmente de que la felicidad es un estado en el cual DEBERIAMOS estar 24/7. De cómo se nos educa a favorecer ciertas emociones y a reprimir otras. De cómo quisiéramos reprimirlas tanto que incluso nos gustaría desaparecerlas, especialmente en este caso la Tristeza. Hacemos TODO por evitarla y no entrar en contacto con ella. Unos hacen ejercicio, otros trabajan sin parar, otros duermen como si no hubiera mañana, algunos comen y algunos se drogan… entre otras cosas con tal de no tener contacto con esa pequeña emoción azul, rechoncha y tímida que es la Tristeza.

Y es así a través de este concepto de felicidad 24/7 que vamos alienando algunas de nuestras emociones a tal grado que cuando nos ponemos en contacto con ellas es un caos o cuando las vemos en los demás no sabemos cómo comportarnos. Seguiré con la Tristeza. Cuando estamos tristes no tardan en llegar los consejos sobre cómo deshacernos de nuestra tristeza o sobre lo que deberíamos de hacer para poderle ver el lado “positivo” a las cosas.

Por otro lado si somos nosotros quienes estamos presenciando a una persona que esta triste, muchas veces nos sentimos incomodos y no sabemos cómo actuar o que decir… cuando muchas veces la persona que esta triste no necesita nada más que se le permita expresar su tristeza en un espacio amoroso y seguro, donde no será juzgada por estar triste, donde no se le dirá como salir rápidamente de ella.

Y este es para mí, sin duda, el mensaje más importante de la película… Cuando Alegría descubre que Tristeza es tan importante como ella y que ayuda a resolver las cosas de otra manera. O sea, ¡Tristeza no es mala y tiene su razón de ser! Esto sucede cuando Alegría gira una memoria como si fuera un iPod y descubre que si SE VIVE la Tristeza, al otro lado esta ella, la Alegría. Porque realmente son las dos caras de una misma moneda… no podemos tener la una sin la otra… sin embargo nos empecinamos en querer tener solo Alegría.

Me encanta que esta película desmitifica que hay partes de nosotros que son buenas o malas. Todas estas partes son importantes y todas tienen una razón de ser. Y si bien pareciera que soy una defensora sin remedio de la Tristeza y que me gustaría ver puros rostros azules el día de mañana, me gustaría aclarar que no es así.

Estar triste no es fácil, ni cómodo, ni bonito… por eso le sacamos la vuelta. Sin embargo la Tristeza existe dentro de nosotros. A veces sabemos porque, a veces estamos tristes sin motivo. ¿Qué pasaría si la próxima vez que estemos tristes nos damos la oportunidad de estar con nuestra tristeza, de abrazarla como si fuera un niño de brazos, de escucharla como si fuera un gran maestro, de sentirla y de vivirla sin tratar de reprimirla o pretender que no existe distrayéndonos con alguna otra actividad?

Y lo mismo con el Enojo, con el Asco y con el Miedo… saber que todas estas emociones no son ni buenas ni malas, sino más bien son mensajeros que quieren ayudarnos a saber que hay algo que necesita nuestra atención en nuestro mundo interior.

¡Me parece maravilloso que se les presente toda esta información a los niños! Buenísimo que se conozcan y que sepan que no tienen que estar felices todo el tiempo y que estar triste no es necesariamente malo.

Pero igual de importante me parece que muchos adultos nos reconciliemos con nuestras emociones… que dejemos de huir de aquellas que no nos gustan o que consideramos “indeseables”… que le demos una oportunidad a la Tristeza, que veamos cual es el motivo detrás de nuestro Enojo… que escuchemos a nuestro Miedo.

Que nos demos cuenta cual es nuestra emoción dominante… Por ejemplo en el caso de Riley, su Alegría era tan dominante que se sentía responsable ¡incluso de la alegría de los papás de Riley! ¿Cuántas veces no hacemos eso? ¿Cuántas veces no asumimos responsabilidades que no nos corresponden como la felicidad de los demás? O bien… si la Tristeza nos domina y ¿no solo estamos tristes por nuestros asuntos sino por los del mundo entero?

Intensa-mente es una bella película infantil con un mensaje para todas las edades. La información sobre como conocer mejor nuestro mundo interior abunda y se presenta de diferentes maneras… de ti depende si la quieres escuchar.Pixar Post - Inside Out characters closeup

I am a Mom: Why do I need to know about Child Life Specialists?

If you are like me, you probably went from a positive pregnancy test to “I hope he has his father´s eyes, his grandfather´s sense of humor, his grandmother´s kindness, etc.” Hoping and expecting to have a healthy pregnancy, delivery and most of all a healthy child.

Life can be like that… or not. In my case the road had a few bumps… I went from “It´s twins!” to “Sit down and listen because it is a high risk pregnancy.” I was a good girl, I listened and I laid down quietly the last two months of my pregnancy trying to keep the boys in my womb until they were ready to come out to the world. And we made it! We had an emergency C-section because my water broke a couple of hours ahead of the scheduled time for the C-section. My boys were born at full term (for twins) and with no complications… for that I will be forever grateful.

Life goes on and children are children and sometimes they get sick. Like I said I have been very blessed and I only had minor bumps on the road. Some of these bumps led me to the hospital a couple of times in Chihuahua, Mexico. A hospital is a challenging environment for a toddler and for the whole family. My first experiences were frustrating because the environment was not child friendly at all. It is hard to explain to an 18th month old baby that he needs to cooperate so that the nurse can start an IV on him. It is even harder for him to understand that he needs to let it be and not pull it off… I could go on and on.

My last experience was in Providence Memorial Hospital in El Paso, TX where they have a Child Life Program in place. Nobody told me of the program, I discovered it myself. At first sight the environment was different, the walls had peaceful ocean animals on them, and there was an “Activity Room” that looked pretty much like a Montessori Classroom with child size furniture, shelves, games and even replicas of some of the medical equipment (Like a wooden MRI). One of the nurses lend me a Radio Flyer wagon so that I could take my child for a ride when he was bored. The experience was completely different.

I asked and they took me to the office of the Lead Child Life Specialist who kindly explained to me about this profession that I instantly fell in love with it! Ten years have passed and I am finally coming close to my dream of becoming a Child Life Specialist.

While doing my internship (With the same Child Life Specialist who kindly gave me the information 10 years ago, and who has been truly a blessing as a teacher) I have learned about the scope of this profession and also I have become aware that only a few people know about it and that it is often misunderstood.

The work of a Child Life Specialist consists mainly of 3 broad categories:

  1. Offering emotional support to the hospitalized child and to his/her family.
  2. Providing opportunities for developmentally appropriate activities and play.
  3. Preparation before medical or surgical procedures/ support and or distraction during procedures.

It will be hard to try to describe in a few paragraphs the full spectrum of what I have seen during my internship, however, I will give it a try!

The emotional support can go from helping a child cope with a new diagnosis, offering support and/or company during a procedure, validating a child’s feelings and needs, validating a parent’s feelings and needs, listening to parent’s concerns, being a companion at end of life moments, creating legacy memories for the family and providing grief and mourning resources for bereavement among others. The child Life Specialist is this non-judgmental presence that many times goes unnoticed but that leaves a great impact. For some patients they can go in and out without seeing a Child Life Specialist or maybe seeing her only once… for recurrent patients like oncology kids they can be a constant comforting figure with whom they establish a long-lasting and trusting relationship.

Child Life recognizes the importance of play in child development. When a child is in the hospital, his/her routines and environment change drastically… many new faces go in and out of the room and it can be stressful or scary for children. Trying to normalize the experience of the child is one of the Child Life Specialist goals. This can be accomplished by providing age appropriate activities and play opportunities. Sometimes this can mean taking a rattle to a baby, sometimes it means sitting down and playing a board game with a teen, doing arts and crafts and many, many more!

There is also medical play. Sometimes a Child Life Specialist can provide activities that help the child express what he or she is going through with a play medical kit and a doll… the child can take the pressure of the doll, read its temperature, give it a shot, etc. Some art activities like painting using needless syringes can be helpful for children that are afraid of shots. Possibilities are endless!

As far as procedural preparation, the Child Life Specialist can explain to a child using age-appropriate vocabulary and information, as well as some props, a procedure or a surgery that he will have and what to expect. One of the aspects that make hospitalizations a scary thing is losing control… by being told what is going to happen and what to expect as well as if there is some decision making where the child can be included, the child gains back a little bit of control, helping him/her to feel better about the experience.

One of the aspects that I love about Child Life is that they don’t lie. They use age appropriate language but they don’t sugar coat things. If it will hurt they let the child know. Child Life Specialists are also children’s advocates and they arrange for parents to be present when possible and for children to be part of the decision making when appropriate. We always have choices… maybe I cannot choose on whether to have an IV or not, but I can choose if I want it on my right or on my left arm. Choices empower children, they feel acknowledged and are therefore more willing to cooperate.

Unfortunately Child Life Specialists do not have magic wands. Sometimes an intervention can go… not as planned! However Child Life Specialists are resourceful people that are there to help you and your child have an easier-less stressful- hospital stay.

In big Children’s Hospitals, Child Life programs are well-staffed. They can have many CLS assigned to different areas. In other hospitals there are not enough CLS to go around. When this is the case CLS prioritize their day and get to see only those patients that have a greater need. However if you know about the program, you can ask your nurse if there is a CLS available and she may be able to see if there is something they can do to help your child (or you!) cope with his/her hospitalization.

It would be great to have Child Life Specialists in every hospital of the world! It is a big dream that has a long way to go! But people like you can help spread the word about Child Life and why their work is so important for our children!

Life in the hospital is different… only those who have experienced it know it. Time as we know it seems to disappear- it can go too slow or extremely fast, situations change in seconds, you are face to face to that very thin thread we call life. It is true, I can say that I have lived some of the saddest moments in the hospital but I also have witnessed the most loving acts ever! And this is because when we are vulnerable, we show our true selves and the connections are at a heart level. Beautiful heart to heart connections.

Now you know and if for some reason you end up with one of your children in the hospital, you can ask for a Child Life, trust me, it makes a big difference! And if you found this information to be useful, please share it!

If you would like to know more about Child Life you can visit http://www.childlife.org

Soy Mamá: ¿Por qué es importante saber que es una Child Life Specialist*?

(*Utilizaré el nombre en inglés ya que no existe una traducción aprobada)

Si eres como yo, probablemente brincaste de una prueba de embarazo positiva a “Ojalá tenga los ojos de su papá, el sentido del humor de su abuelo, la ternura de su abuela, etc.” Con la expectativa y esperanza de tener un embarazo, un parto y sobre todo un bebé saludable.

La vida puede ser así… o no. En mi caso hubo algunos baches en el camino… Pase de “¡Son cuates!” a “Siéntate y escúchame porque es embarazo de alto riesgo.” Me porte bien, escuché y pasé los últimos dos meses de mi embarazo en cama tratando de retener a los niños dentro de mi vientre hasta que estuvieran listos para venir a este mundo. ¡Y lo logramos! Tuvimos una cesárea de emergencia al reventarse mi fuente unas cuantas horas antes de la hora que estaba agendada la operación. Mis bebés nacieron a término (para cuates) y sin complicación alguna, por lo cual estaré eternamente agradecida.

Pero la vida sigue y los niños son niños y a veces se enferman. Como dije antes, he sido muy bendecida y solo he tenido unos cuantos baches en el camino. Unos de estos me llevaron al hospital un par de veces en Chihuahua, México donde vivíamos en ese entonces. El hospital puede ser un ambiente difícil para un niño pequeño así como para su familia, es más puede ser un ambiente difícil para cualquier persona. Mis primeras experiencias fueron frustrantes porque el ambiente no era nada adecuado para un niño de año y medio. Es difícil explicarle a un niño de 18 meses que debe cooperar para que la enfermera pueda ponerle el suero. Más difícil hacerlo entender que debe dejar el suero en paz y no arrancárselo… en fin… la lista podría continuar…

Mi última experiencia fue en el Hospital Providence Memorial en El Paso, TX donde tienen un programa de Child Life. Nadie me dijo del programa, lo descubrí yo sola. Y es que el ambiente, de entrada, se sentía diferente… las paredes estaban decoradas con bellos animales marinos, había peceras e incluso un “Salón de Actividades” que parecía un salón Montessori con sus muebles pequeños, estantes, juegos, y algunas réplicas de equipo médico como una Resonancia Magnética de madera. Una de las enfermeras me presto un vagoncito Radio Flyer donde podía pasear a mi niño cuando estaba aburrido. La experiencia fue completamente diferente.

Empecé a indagar y me llevaron a la oficina de la encargada del programa de Child Life quien amablemente me explico sobre esta profesión ¡de la cual me enamore de inmediato! Han pasado ya 10 años de esto y hoy finalmente me acerco a mi sueño de ser una Child Life Specialist.

Al estar haciendo mis prácticas en el Hospital Providence (Con la misma persona que amablemente me atendió hace 10 años y quien ha resultado ser toda una bendición como maestra) he comprendido el alcance de esta profesión, pero también me he dado cuenta de que casi nadie la conoce y de que muchas veces es malentendida.

El trabajo de una Child Life Specialist (CLS) consiste principalmente de las siguientes 3 categorias:

  1. Brindar apoyo emocional al niño hospitalizado y a su familia.
  2. Proveer oportunidades de juego y actividades apropiadas a la edad o al nivel de desarrollo.
  3. Preparar al niño antes de algún procedimiento médico o quirúrgico, así como brindar apoyo o distracción durante los mismos.

Será un poco difícil tratar de explicar en unos cuantos párrafos la totalidad de lo que me ha tocado presenciar durante mi periodo de prácticas, pero lo intentaré.

El apoyo emocional puede ir desde apoyar a un niño a enfrentarse a un nuevo diagnóstico, ofrecer apoyo o compañía durante un procedimiento, validar los sentimientos y necesidades del niño, validar los sentimientos y necesidades de los papás, escuchar a un padre preocupado o angustiado, acompañar cuando se avecina la muerte, crear objetos de recuerdo del niño que ha partido, ofrecer recursos de apoyo para vivir un duelo, entre muchas otras cosas. La Child Life Specialist (CLS) es esa presencia tranquila, libre de juicios, que muchas veces ni se nota pero que va dejando una gran huella. Algunos pacientes pueden entrar y salir del hospital sin ver a una CLS, otros puede que la vean solo una vez… pero para los pacientes recurrentes como los de oncología pueden ser esa figura constante y tranquilizadora y pueden llegar incluso a establecer una relación sólida y duradera.

La CLS reconoce la importancia del juego en el desarrollo de los niños. Cuando un niño es hospitalizado, sus rutinas y su ambiente cambian dramáticamente. Caras desconocidas entran y salen de su cuarto y esto puede ser estresante e incluso aterrador para los niños. El intentar normalizar la situación del niño es uno de los objetivos de la CLS. Esto se puede lograr al ofrecer actividades y/o juguetes apropiados a la edad del paciente. A veces esto puede ser tan simple como ofrecer una sonaja a un bebé, sentarse a jugar un juego de mesa con algún adolescente o hacer actividades de arte con un grupo de niños. ¡Las posibilidades son infinitas!

Existe también el juego médico. Algunas veces la CLS puede ofrecer actividades para ayudarle al niño a expresar la situación que esta atravesando. Al darle un kit de médico de juguete y un muñeco, el niño puede tomarle la presión, checar su corazón, tomarle la temperatura, ponerle una inyección y repetir con él lo que ha vivido. Otro ejemplo de juego médico es por ejemplo pintar con jeringas (sin agujas) lo cual permite que el niño se familiarice con las jeringas y les pierda un poco el miedo.

Cuando se habla de preparar para un procedimiento, la CLS le explica al niño- utilizando un lenguaje e información adecuadas a la edad, así como algunos materiales- el procedimiento o la cirugía que le van a realizar más adelante. Se le explica que es lo que va a suceder y que es lo que puede esperar. Uno de los aspectos que hace de la hospitalización un evento aterrador es la pérdida del control de la vida propia… al decirle al niño que va a suceder, que puede esperar así como al involucrarlo en la toma de decisiones cuando sea pertinente, el niño obtiene un poco de control y esto le ayuda a tener una mejor experiencia.

Uno de los aspectos que me encanta de Child Life es que no se engaña al niño. Se usa lenguaje apropiado a su edad pero no se le “dora la píldora.” Si va a haber dolor, se le comenta. Los CLS son defensores de los niños de corazón y cuando es posible pueden obtener que los padres estén presentes durante los procedimientos- o por lo menos hasta que la anestesia hace efecto- además de involucrar a los niños en las tomas de decisiones cuando es viable. Siempre hay opciones… tal vez una opción no sea si me ponen el suero o no, pero definitivamente si puede ser si me lo ponen en el brazo izquierdo o en el derecho. El tomar sus propias decisiones empodera a los niños, son tomados en cuenta y por lo tanto se muestran más dispuestos a cooperar.

Desafortunadamente los CLS no tienen una varita mágica. A veces una intervención puede salir…. ¡cómo no estaba planeado! Sin embargo las CLS son personas con muchísimos recursos que están ahí para ayudarte a ti y a tu niño a tener una experiencia más amigable y menos estresante durante tu estadio en el hospital.

En los grandes hospitales infantiles tienen muchas CLS. Las tienen asignadas incluso por áreas. En otros hospitales no hay suficientes CLS para cubrir a todos los pacientes. Cuando esto sucede las CLS visitan a aquellos niños que tienen una situación más apremiante. Sin embargo si alguna vez llegas a estar en un hospital, tu puedes preguntarle a tu enfermera si hay alguna CLS disponible y ella te podrá decir si hay algo que pueda hacer por ti o por tu niño para ayudarlo a asimilar su situación.

Sería maravilloso que todos los hospitales del mundo tuvieran sus CLS. Es un gran sueño que está muy lejos de ser una realidad… Pero gente como tu puede ayudar a difundir la información sobre esta profesión y porque su trabajo es ¡tan importante para nuestros niños!

El mundo del hospital es un mundo diferente… solo el que lo vive puede saber esto. El sentido del tiempo pierde todo sentido, las situaciones pueden cambiar en segundos, se ve día a día ese hilo tan fino del cual estamos sostenidos que llamamos vida. Si bien puedo decir que he presenciado los momentos más tristes, también puedo decir que he visto los actos de amor más maravillosos… y es que es dentro de esta vulnerabilidad que el ser humano se muestra tal cual es y se conecta de corazón a corazón.

Ahora ya lo sabes, si por alguna situación te es necesario hospitalizar a alguno de tus niños pregunta si en el hospital hay programa de Child Life, te lo digo por experiencia, ¡puede hacer toda la diferencia! Y si esta información te pareció útil, por favor, ¡No dejes de compartirla!

Si te interesa aprender más sobre Child Life te invito a que visites http://www.childlife.org

It is New Year’s Eve, we wish love, peace and happiness to each other…But how do we get it?

 

Year after year we wish each other peace, love and happiness for the New Year. Truth is we do wish all these for others and for ourselves. Yet, we don’t always know how to be at peace, how to be happy and how to feel loved.

This year I decided to write this short guide, my interpretation of one of Paul Ferrrini’s books that has helped me to achieve peace, love and yes, happiness. The Keys to the Kingdom has been a great tool to stay present to my own experience when things are going well and when things are not flowing as I would like them to.

From what I have learned, happiness has nothing to do with what is happening in our lives and it has everything to do with how we can hold our experience at any given moment. Happiness is also related to our ability of being authentic and of following our inner guidance when we are making choices.

Now a short guide based on the 8 transformational questions, spiritual tools that will help us to get in touch with the happiness and the love within.

Key #1 LOVE YOURSELF

Transformational question 1: Am I loving myself right now?

How many times when we are making choices would the answer to this question be a clear NO? Often we say yes when we would like to say no and vice versa. Our inner voice says “no” but we silence it with our irrational thoughts and emotions. We get carried away, we betray ourselves.

It is amazing what repeating this question throughout the day can do to your awareness… it will help you see how many times your choices go against your self-love. Answering this question again and again is a first and important step in the way to honor yourself. At the beginning you may not be very clear about the answer, but wait patiently, truth is within waiting to be heard.

Key #2 BE YOURSELF

Transformational question 2: Is this in harmony with who I am?

As we seek to get love and acceptance from other people, many times we do things that are not in harmony with who we are. We do this thinking that happiness will come when we receive the love and acceptance of x person because we did what they expected of us. Again and again life shows us that this is not the way. We can blame others and continue to have expectations all over the place without noticing that inevitably at the end we will be disappointed one more time.

To know if something is really in harmony with who we are we must listen to our heart. It may take some time to discover who we really are, especially if we have years of self-betrayal looking for love and acceptance to come from the outside.

Key #3 BE RESPONSIBLE

Transformational question 3: Am I owning everything I think, say, feel and do?

To totally own our thoughts, feelings, words and actions is a huge step towards real happiness. However it is not an easy one. Sometimes it is so much easier to blame life or others for what happens in our life. To own our stuff and be responsible makes us go inward again and realize that happiness is our choice.

This question also covers our judgments. When I own my judgments I realize that what I don’t like about you, is really talking about me. Every judgment I make about others is really telling me which unhealed parts of myself I need to love and accept. A lot of work to be done!

Key #4 BE HONEST

Transformational question 4: Am I telling my truth and listening to the truth of others?

Some people are used to lying. Others are honest and tell their truth but it is impossible for them to listen to the truth of others. They will defend their point of view with all their might. This question is inviting us to do two things: First to learn to speak our truth honestly in a loving, non-attacking, non-defending way. Second to understand that it is as important to be heard as to listen to others. We need to listen with our hearts, making the other person’s point of view as valid as our own. Honoring my truth, honoring your truth… that is another huge leap into peace!

Key #5 WALK YOUR TALK

Transformational question 5: Am I willing to show up even if it is hard?

In order to achieve real happiness we must be present to our experience. We need to stop running away from our fears and from our ghosts from the past. It means being present here and now. It means enjoying when life is “good” and staying present when it is not. Being present means totally trusting that no matter what we can trust ourselves. We will not abandon ourselves one more time, we won’t betray ourselves again. We are that ONE person we can fully trust and the one that will always be there for us.

When we answer this question, this is the place where we can include all the elusive behaviors that we use to run away or hide from our experience. All compulsions and addictions keep us from being present to what is.

Key #6 FOLLOW YOUR HEART

Transformational question 6: Is this what I really want to do?

One more time the key is to follow your inner guidance. Listen to your heart and wait for the answer to come up.

When we do things that we really don’t want to do usually somebody pays for it sooner or later. This keeps us from being happy. Sometimes we have a hard time saying “no” because we don’t want to hurt other people’s feelings, yet it is better to be honest and say no, than to say yes when we don’t mean it.

This is true not only in our relationship with others but also in our relationship with ourselves. It is important to identify which are the things that we really like to do and which ones we do out of obligation or habit.

Key #7 BE AT PEACE

Transformational question 7: Can I do this without stressing myself out?

Sometimes we want to help somebody else… we really want to do it but whatever they are asking from us will bring stress to our lives. It is important to notice this events because they also keep us from being at peace. Refrain from acting in a way that brings pressure and stress to yourself and others. Wait to act until you can act in a peaceful way.

Key #8 STAY PRESENT

Transformational question 8: Am I forgiving the past and allowing the future to unfold?

As we know one of the reasons for unhappiness is depression from our past or anxiety from our future. To be able to be present to what is in a loving way is the key that will allow us to find real happiness. If when you answer this question you notice that you are trapped in the past or projecting into the future, don’t beat yourself up. Take a deep breath and go into your heart. Discover the magic of the present moment which resides in the mystery of being alive.

Each and every question is a spiritual tool that will help us to discover who we really are and to express ourselves fully. They show us the way to understanding that the love and acceptance we keep looking for are really within ourselves. We cannot love others without loving ourselves first. It seems simple, we have heard it many times… but making a practice out of it is challenging.

If the 8 questions seem overwhelming, I recommend starting with question number 1. Repeat this question again and again throughout the day… Am I loving myself right now? If the answer is yes, congratulations! If the answer is no, take a deep breath, go into your heart and make sure that the choice you are making is not cutting the most important love in your life, your self-love.

I do wish you peace, love and happiness in this 2015!

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¿Cómo obtener el amor, la paz y la felicidad que nos deseamos cada fin de año?

 

Guía Rápida basada en el libro “Las Llaves del Reino” de Paul Ferrini

Año con año expresamos nuestros buenos deseos para el año que está por iniciar. Nunca pueden faltar los deseos de paz, amor y felicidad. La verdad de las cosas es que todos deseamos eso para los demás y para nosotros mismos… sin embargo no siempre sabemos cómo obtener esa paz, ese amor y esa felicidad que tanto buscamos.

Este año, decidí hacer esta guía basada en un libro de Paul Ferrini que me ha ayudado a mantenerme presente a mi experiencia cuando las cosas van bien o cuando las cosas no resultan como yo quisiera.

Dentro de lo que he aprendido sobre la felicidad es que ésta no depende de lo que esté sucediendo en nuestras vidas sino de cómo podemos nosotros sostener nuestra experiencia cuando las cosas no van “bien”. También tiene que ver con que seamos auténticos y nos acostumbremos a escuchar a nuestro corazón antes de tomar decisiones.

A continuación un mini resumen del libro Las Llaves del Reino que a través de 8 preguntas transformadoras nos ayuda a descubrir la felicidad y el amor en nuestro interior.

Llave 1 “Ámate a ti mismo”

Pregunta transformadora 1: ¿Me estoy amando a mí mismo ahora?

¿Cuántas veces tomamos decisiones donde es claro que la respuesta a esta pregunta sería un NO rotundo? En ocasiones decimos si cuando queremos decir no o viceversa. Nuestra voz interior dice “no” pero la callamos con nuestros pensamientos o emociones irracionales. Nos dejamos llevar, nos traicionamos a nosotros mismos. Es impresionante como el realizarte esta pregunta clave durante el día, te ayudará a elevar tú conciencia y a darte cuenta cuantas veces tus acciones atacan tu amor propio.

El contestar esta pregunta frecuentemente es un primer e importante paso para honrarte a ti mismo. En un principio puede que no surja la respuesta inmediatamente, pero ten paciencia, la verdad está dentro de ti esperando ser escuchada.

Llave 2 “Sé tú mismo”

Pregunta transformadora 2: ¿Está esto en armonía con quien yo soy?

En la búsqueda de la aceptación y del amor de los demás en muchas ocasiones hacemos cosas que no están en armonía con nuestra persona. Realizamos estos actos pensando que la felicidad vendrá cuando x persona nos ame o nos acepte completamente por haber actuado de acuerdo a sus deseos. Una y otra vez la vida nos muestra que este no es el camino. Podemos culpar a los otros y seguir poniendo nuestras expectativas por todos lados sin darnos cuenta de que inevitablemente terminaremos decepcionados una vez más. Para saber si algo está en armonía con nuestra persona es indispensable que escuchemos nuestro corazón. En un principio puede que lleve tiempo descubrir quien somos en realidad, especialmente si llevamos años traicionándonos en la búsqueda del amor y la aceptación fuera de nosotros.

Llave 3 “Sé responsable”

Pregunta transformadora 3: ¿Me estoy adueñando de todo lo que pienso, digo y hago?

El hacernos completamente responsables de nuestros pensamientos, palabras, sentimientos y acciones es un paso gigante hacia la felicidad. Sin embargo no es un paso fácil ya que muchas veces es mucho más fácil o cómodo culpar a la vida o a otros de lo que sucede en nuestras vidas. Asumir responsabilidad plenamente nos lleva de nuevo a nuestro interior, a saber que de nosotros depende ser felices o no. Esta pregunta transformadora incluye hacernos responsables de nuestros juicios, darnos cuenta de que como dicen, lo que me choca me checa. Asumir que lo que me molesta en los demás son áreas de mí mismo que no he logrado aceptar y amar plenamente.

Llave 4 “Sé honesto”

Pregunta transformadora 4: ¿Estoy diciendo mi verdad y escuchando la verdad de otros?

Hay personas que están acostumbradas a mentir. Otras son honestas y dicen su verdad pero les es imposible escuchar la verdad de otros y defienden su punto de vista con capa y espada. Esta pregunta nos invita a hacer las dos cosas: Primero a aprender a decir honestamente nuestra verdad, de una manera amorosa, sin atacar, sin defendernos. Segundo que podamos entender que tan importante es que nos escuchen como importante es aprender a escuchar. Escuchar con el corazón, sin defendernos, validando la postura del otro tanto como la mía. Otro gran paso hacia la paz.

Llave 5 “Mantén la coherencia entre lo que dices y lo que haces”

Pregunta transformadora 5: ¿Estoy dispuesto a estar presente aunque resulte duro?

Para poder alcanzar esa felicidad tan deseada es imperativo estar presente ante nuestra experiencia. Significa dejar de huir de nuestros miedos y de nuestros fantasmas del pasado. Es estar aquí y ahora, disfrutar cuando la vida nos sonríe y seguir de pie cuando no es así. Es tener la plena confianza de que pase lo que pase podemos confiar en nosotros mismos. No nos abandonaremos una vez más… no nos traicionaremos de nuevo. Somos esa persona en la que podemos confiar y que siempre está ahí para nosotros.

En la respuesta de esta pregunta se incluyen todos los compartimentos con los cuales evadimos nuestra experiencia así como las adicciones y las compulsiones.

Llave 6 “Escucha tu corazón”

Pregunta transformadora 6: ¿Es esto lo que realmente quiero hacer?

Una vez más la clave está en escuchar tu guía interna. Ponerte en contacto con tu corazón y dejar que surja la respuesta por si sola.

Cuando hacemos cosas que en realidad no deseamos hacer por lo regular cobramos la factura más adelante. Esto se contrapone con nuestra felicidad y seguramente con la de los demás. En ocasiones nos cuesta decir que “no” porque tememos herir los sentimientos de otras personas, sin embargo es mejor un “no” honesto que un “si” falso.

Esto no solo aplica a nuestra relación con los demás sino a nuestra relación con nosotros mismos. Es necesario aprender a identificar cuáles son las cosas que en realidad deseamos hacer y cuales hacemos por costumbre o compromiso.

Llave 7 “Siéntete en paz”

Pregunta transformadora 7: ¿Puedo hacer esto sin estresarme?

Hay ocasiones en las que nuestra intención es ayudar a alguien más… en realidad queremos hacerlo, pero aquello que nos piden de alguna manera estresara nuestra existencia. Es importante que aprendamos a identificar estas situaciones ya que también se contraponen con poder estar en paz. Evita proceder de una manera que te genere presión o estrés o que se los genere a otros. Espera hasta que puedas actuar de una manera pacífica.

Llave 8 “Mantente presente”

Pregunta transformadora 8: ¿Estoy perdonando el pasado y permitiendo que se despliegue el futuro?

Como bien sabemos una de las principales causas para no ser feliz es estar deprimido por el pasado o ansioso por el futuro. El poder permanecer en el momento presente, aceptando amorosamente nuestra experiencia será la clave que nos permita conseguir esa felicidad que tanto deseamos. Si al contestar esta pregunta te das cuenta de que estas anclado en el pasado o proyectando hacia el futuro no te recrimines por ello. Simplemente respira hondo y centra tu atención en tu corazón. Descubre la maravilla del momento presente que reside en el misterio de estar vivo.

Todas y cada una de estas preguntas son herramientas espirituales que nos ayudan a retomar quien somos y a expresarnos plenamente. Nos llevan a reconocer que el amor y la aceptación que buscamos vienen de dentro de nosotros. No podemos amar a alguien si no nos amamos primero. Se oye fácil, se oye en todos lados… pero llevarlo a la práctica es un gran reto.

Si las 8 preguntas resultan ser abrumadoras, recomiendo empezar con la numero 1. Momento a momento durante el día hazte esta pregunta ¿Me estoy amando a mí mismo en este momento? Si la respuesta es sí, ¡Felicidades! Si la respuesta es no, respira hondo, lleva tu atención al corazón y ve que puedes hacer para tomar una decisión que incluya el amor más importante de tu vida, el que te das a ti mismo.

Ahora sí, les deseo un 2015 lleno de amor, paz y felicidad!!!!

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Yes…I scuba dived!

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Since I was a little girl, I would enjoy the shows featuring the magnificent submarine world. I always thought “One of these days I will scuba dive.” This was until someone told me how complicated and dangerous it could be and my Fearful Self decided to scratch it off my list. I figured that watching it on TV and snorkeling would do it.

Two months ago, I had the opportunity of visiting a place of grand beauty with all my family: Akumal, Quintana Roo, also known as “Land of Turtles.” Snorkeling in this place is amazing because our hotel- Akumal Beach Resort – has a coral reef right in front of it, so when you snorkel you can see sea turtles, rays, corals and colorful fish.

I was really having a wonderful time watching all this when my brother Miguel said:

-Would you like to go scuba diving? You can go to an introductory class that allows you to go down and figure out whether you like it or not.

Right away I remembered all the dangers and possible complications… what can happen if you go down too fast, if your ears hurt, if your lungs explode… BUT I was seeing such beautiful creatures while snorkeling that my Not-So-Fearful-Self said: Why not? And with that, it was decided, I would take the class the next day.

The introductory class, a 20 minute video and some more minutes of practice, ended up being a bold review of all my fears. Basically they explain what to do if your oxygen mask is removed by accident under the water and how to get water out of your mask. In my previous snorkeling experiences I had swallowed enough salt water that just to think that the same thing could happen to me under the water and that I had to solve it right there gave me a stomach ache.

Practicing in the water only made things worse. To begin with I had to get into a long wet suit, standing on my bathing suit in the middle of a group of people that were either helping me or looking at me. I think that almost any woman over 40 understands perfectly how embarrassing this was! Once I was ready with all my equipment- that is sooo heavy- we walked into the sea until the water reached my shoulders. That day it was windy and the water was a little bit turbid. And… practice, practice, practice!

Basically I had to repeat what I saw in the video. Putting on your oxygen after losing it, and getting the water out of your mask under the water. To be able to do this, I had to kneel so that the water would cover my head. Then I had to take off my oxygen, let it go, and recuperate it. I have to admit that I have been thinking a lot about this particular exercise. I was TERRIFIED of taking off my oxygen, which is kind of ridiculous since all I had to do to get out was to stand up. Even if my mind was clear that there was no danger at all, my body would not take off the oxygen. It was then that I started to think about fear and how it paralyzes me.

Alejandro, the Italian instructor, was VERY patient with me. I would not take off my oxygen, we would come up, he would tell me what I was supposed to do again, I would tell him that I understood but just couldn’t do it.

Then I listened a tiny voice inside of my head: “Realize that this is a fear you chose. You don’t have to go through it, you can quit anytime.” From that moment this became my mantra: youcanquitanytime-youcanquitanytime… and once I was comfortable with this I started following Alejandro’s instructions little by little. I had the first exercise down and now I had to practice getting the water out of my mask under the water.

First trial and all the water went through my nose. I realized that this was THE minute to quit. I have to add that I didn’t mention the red and grey buttons to inflate or deflate a vest and float or sink as desired. Plus the fact that underwater you can’t speak and have to rely on hand signals. So watching the oxygen, the mask, the red button, the grey button plus the instructor’s signals seemed overwhelming! I could never guess if the red button was to inflate or deflate and this really made me nervous. A little bit tired of not having fun at all I said:

-Thank you Alejandro, I am done!

-What? You haven’t even started! How can you know if you like it or not?

Oh God! On top of everything he wouldn’t let me go! Ok, so I decided to keep going knowing that if I really wanted to quit I could do it anytime. I finished the training and I was able to execute everything I was supposed to, but I could never figure the red/grey buttons. We came back to the beach where Miguel was waiting for us to go scuba diving. When we got there they told us that because of the wind we could not go scuba diving that day. (There was a loud YESSSSS!!!!!! Inside my head), this said, I was free, I would not have to go back and scuba dive.

Alejandro apologized for the weather and told us to come back the following day. I though “no way” but thanked him for his patience. I also thanked Miguel for inviting me and explained to him that scuba diving was not my thing and that I didn’t want to go back the next day. Calmly he said:

-WHAAAAAAAAT? YOU DID THE MOST DIFFICULT PART ALREADY AND NOW YOU ARE NOT GOING TO SCUBA DIVE?

We went back to the hotel, I forgot the whole thing and went back into enjoying my vacation. Scuba diving was again off my list and I was glad.

The next time I went snorkeling I saw so many beautiful things that I told myself I HAD to scuba dive. I told Miguel, he told Alex and we were set for the next day. This time I was wiser with my wet suit election and chose a short one. No hassle, no trouble, no shame. However I was still as afraid as the first day if not more. I almost had to drag myself step by step, making Miguel impatient by telling him a zillion times that I didn’t know if I should do it or not. However I followed through the motions, got my equipment and got in the boat.

When it was time to jump off the boat I was still trying to figure out if I could do it or not. I was all fear. I was afraid of having an anxiety attack underwater and rushing up to the surface as you are not supposed to do!

So I jumped. Once in the water Alejandro told me the plan… we would submerge slowly, holding onto a rope. He would ask (with signals of course!) if I was ok, I would decompress my ears and we would go down a little further.

I could only do this once and then like a cat that falls into the water I was up in the surface! I breathed like if it was my last breath. Alejandro with no more patience in his eyes asked me what was wrong and I simply said: “I can’t, I am afraid.”

Breathing for patience, him, and for courage, me, he said: “We will try one more time, you are going to look at me in the eyes and you are going to breathe.” He didn’t give me a choice. Even though I know that if I really wanted out that was my last chance.

We went down again. Slowly, looking into his eyes, thanking God for this man’s patience. He would check on me and we would go further down.

I am not going to say that my fear disappeared instantly. I would not let go of my oxygen or my mask. In the healing work of Paul Ferrini that I have been practicing, he invites you to BE with your fear, instead of denying it, avoiding it, or looking for its positive side. So I practiced being with my fear compassionately, breathing into my heart, becoming aware of that safe place where I know that everything is all right.

I started relaxing as I centered in my breathing and as I started to enjoy the beauty of the submarine world. There is no need to say that the experience was worth all my fears. It would be unrealistic to try to describe with words my experience, but I will give it a try.

Scuba diving was for me like a moving meditation. When you are under the water there is a different rhythm, slower, gentler. Visually you start noticing the wonders of this world, with its own rhythm… giving you time to enjoy every image.

Your own movements are different, subtler, paused and more harmonious. And as far as your audio experience, it is just amazing! The only thing you can hear is your own breathing. Scuba diving is in way a “mindfulness” practice where you are aware of every breath, every image and every movement. When you scuba dive you live in the here and now. It is just an extraordinary experience!

And just as I was enjoying every second it was time to go back to the surface. I lost track of time, but I was told that we were under the water for 42 minutes. 42 magical and wonderful minutes! I will be forever thankful to Alejandro for pushing my limits a little bit. And thanks to Miguel, my dear brother, who invited, motivated and accompanied me, and brought scuba diving back into my list!

I am also thankful for the lesson… What if these optional fears- the ones you can just quit- are life’s opportunity to practice how to go through your fears? Being with my fear was the key to go through it and overcome it. I hope that this practice, that I decided to do, will make it easier for me when I am faced with a real, inevitable fear. Thanks for reading!

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Y si… ¡Buceé!

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Desde que era niña y veía en la tele los programas donde salían buzos disfrutando el increíble mundo submarino, siempre pensé: “Algún día bucearé.” Esto es, hasta que alguien en alguna ocasión me dijo todo lo complicado y peligroso que era, y mi Yo miedosa decidió tachar la buceada de la lista. Pensé que con verlo en la tele y hacer snorkel tendría suficiente.

Hace dos meses tuve la oportunidad de estar en un lugar hermoso con toda mi familia: Akumal, Quintana Roo, conocido como “lugar de las tortugas.” El buceo superficial o snorkel resulto ser increíble ya que el lugar donde nos quedamos (Akumal Beach Resort) tiene un arrecife de coral justo frente a su playa y uno puede salir a hacer snorkel y ver tortugas, mantarrayas, corales y peces hermosos.

En verdad yo estaba completamente maravillada con todo lo que estaba viendo y en eso me dice Miguel mi hermano:

-¿Quieres ir a bucear? Te dan una clase con lo mínimo indispensable para que tengas una primera experiencia y ya si te gusta pues después te certificas.

En automático me acordé de todos los peligros y complicaciones… que si bajas muy rápido, que si se te truenan los oídos etc… PERO estaba viendo cosas tan bonitas que mi Yo no-tan-miedosa dijo “¿Por qué no?” y con eso quedo decidido todo, iría a tomar mi clase al día siguiente.

La clasecita que fue un video de 20 minutos y una práctica de otros tantos minutos resulto ser un repaso detallado de todos mis miedos. Básicamente te explican que hacer si se te desprende la máscara de oxígeno, y como sacar el agua de tu visor debajo del agua. En los días previos de snorkel ya había yo tragado bastantita agua salada, entonces nada más de pensar que abajo del agua me podía pasar lo mismo que arriba con el snorkel me empezó a doler el estómago.

Con la práctica en el mar, la cosa fue de mal en peor. Para empezar tuve que meterme en un traje de buzo completo, parada en traje de baño, rodeada por un círculo de personas, entre los que me estaban ayudando y los que pasaban por el lugar. Creo que casi cualquier mujer mayor de 40 años entiende perfecto esta situación, tuve que tragar bolitas y pretender que todo estaba perfectamente bien y no me daba nada de pena. Ya una vez con el equipo que pesa un buen, caminamos hacia el mar y nos metimos hasta que el agua me llegaba a los hombros. Ese día hacia algo de viento y el agua del mar estaba un poco rebotada. Y… ¡a practicar se ha dicho!

Los ejercicios básicamente eran repetir lo que ya habíamos visto en el video. Recuperar el oxígeno y sacar el agua del visor abajo del agua. Para poderlos realizar era necesario ponerse de rodillas para que el agua me cubriera la cabeza. Paso siguiente era retirarme yo misma el oxígeno, dejarlo flotar y recuperarlo. Tengo que admitir que he reflexionado mucho sobre este ejercicio en particular ya que me daba un miedo horrible retirarme el oxígeno, lo cual es un poco absurdo porque lo único que tenía que hacer para salir a la superficie era pararme. Y aunque en mi mente me quedaba muy claro que no había peligro, que solo me paraba y podía respirar normalmente, mi cuerpo se negaba a retirar el oxígeno bajo el agua. Fue entonces que empecé a pensar en los miedos y en cómo estos nos paralizan.

El maestro, un hombre italiano de nombre Alejandro, me tuvo tooooooda la paciencia del mundo. Yo no me retiraba el oxígeno, salíamos a la superficie, me explicaba de nuevo lo que tenía que hacer, yo le explicaba que si entendía pero que simplemente no podía.

Entonces de pronto escuche una voz en mi mente que decía: “Date cuenta que este es un miedo que tu elegiste, no es necesario atravesarlo, puedes renunciar a él en cualquier momento.” A partir de ese instante, ese se volvió mi mantra: puedesrenunciarencualquiermomento-puedesrenunciarencualquiermomento… Y al estar segura de esto, pude empezar a seguir las instrucciones de Alejandro. Dominé el primer ejercicio y era hora de practicar llenar de agua el visor para luego sacársela bajo el agua.

En el primer intento me entro toda el agua por la nariz y decidí que ESE era el momento de renunciar. Para esto omití contar sobre los botoncitos rojo y gris para inflar o desinflar un chaleco y así flotar o hundirse según se desee. Así como el hecho de que cuando uno está bajo el agua no puede hablar y todo es a través de señas que haces con el instructor. Entonces, estar pendiente del oxígeno, del visor, del botoncito gris y del rojo así como de seguir las señas, de momento me pareció demasiado. Nunca me acordaba cual era la seña de inflar y cual la de desinflar y esto me ponía muy nerviosa. Un poco fastidiada por mi experiencia cero placentera le dije a Alejandro:

-Hasta aquí llegué, ¡Gracias!

-Pero… ¡Cómo! Si todavía no haces nada, todavía no puedes saber si te gusta o no.

Oh Dios, aparte necio el hombre. Ok, decidí seguir con la seguridad de que si REALMENTE me quería ir lo podía hacer en cualquier momento. Termine la práctica, me salieron bien todos los ejercicios pero nunca pude memorizar cual era la señal de botoncito rojo y cual la de botoncito gris. Regresamos a la playa donde me esperaba Miguel mi hermano para acto seguido subirnos en una lancha e ir a bucear. En lo que salimos nos dijeron que como hacia viento no se podía salir a bucear ese día… (Hubo un mega grito de ¡Yessss! en mi interior), con esto, quedaba liberada… no tenía que ir a bucear más.

Alejandro se disculpó y nos dijo que regresáramos al siguiente día. Para mis adentros pensé “ni loca” pero le di las gracias por toda su paciencia y me fui. Le agradecí a Miguel su invitación y le dije que la buceada no era lo mío, que no quería regresar. Él, con su habitual manera calmada me dijo: “¿QUEEEEEE? ¿YA HICISTE LO MÁS DIFÍCIL Y NO VAS A BUCEAAAAAAR?” Regrese al hotel y me olvide del numerito. Bucear volvía a desaparecer de mi lista y con eso, me quede muy tranquila.

La siguiente vez que salí a hacer snorkel vi cosas tan bonitas que me convencí a mí misma de que debía ir a bucear. Le dije a Miguel y quedamos con Alejandro para el siguiente día. Esta vez fui más lista con mi elección de traje de buzo, solo hasta las rodillas, me lo puse de volada, ¡cero vergüenzas! Pero la verdad de las cosas es que tenía TANTO miedo como el primer día, si no es que más. Iba casi a rastras, esforzándome por dar cada paso e impacientando a Miguel por decirle N veces que no estaba segura de si quería bucear o no. Pero seguía con todo el procedimiento, me dejé poner el equipo, caminé al mar y me subí a la lancha.

Cuando llegó la hora de aventarse para atrás desde la orilla de la lancha, yo todavía estaba debatiéndome entre si me atrevía o no. La verdad estaba muerta de miedo de que me fuera a ganar la ansiedad abajo y me diera por salir disparada a la superficie. Como sea, miedo y todo, me avente de espaldas. Una vez en el agua Alejandro me explicó el plan… íbamos a ir sumergiéndonos, sujetados de una soga, despacio y él me iba a preguntar si yo estaba bien (con señas, claro), descomprimía oídos y si todo estaba bien bajábamos un poco más.

Solo pude seguir la rutina una vez y después salí como gato que cae en el agua hasta la superficie y respire como si no fuera a respirar nunca más. Alejandro con la paciencia agotada en la mirada me preguntó que qué me pasaba y yo simplemente le dije que no podía, que tenía miedo.

Armándose -él de paciencia y yo de valor- me dijo: “Vamos a intentarlo de nuevo, me vas a ver a los ojos y vas a respirar con calma.” En verdad no me dejo mucha opción a nada más. Que aunque sé que si en realidad hubiera querido me hubiera salido en ese momento.

Lo intenté una vez más. Poco a poco, viéndolo a los ojos, agradeciéndole a Dios por la paciencia de éste hombre. Y así, sin más, empezamos a descender lentamente. Cerciorándose él de que yo estuviera bien cada minuto.

No voy a decir que el miedo se me quito de inmediato. No soltaba con una mano el visor y con la otra el oxígeno. En el trabajo que estoy haciendo de Paul Ferrini se invita a ESTAR con el miedo, no a evitarlo, no a negarlo, no a ver el lado “positivo.” Entonces una vez más practiqué simplemente ESTAR con éste miedo y respirar haciendo conciencia en mi corazón, en ese lugar donde yo sé que todo ESTÁ BIEN.

Poco a poco fui relajándome al centrarme en mi respiración y al empezar a disfrutar la belleza del mundo submarino. Está por demás decir que la buceada valió la pena todos mis miedos. Sería un poco fantasioso querer describir con palabras lo que viví abajo del agua, pero intentaré describir mi primera experiencia de buceo.

Bucear fue para mí como una meditación en movimiento. Al estar debajo del agua el ritmo cambia, se vuelve más lento, más suave. Visualmente se despliega ante tus ojos un espectáculo natural increíble, pero así, lentamente, a su ritmo… como si te diera el tiempo de ir digiriendo imagen por imagen.

Los movimientos propios también se suavizan, se vuelven más armoniosos y pausados. Auditivamente ¡pasa algo maravilloso! Lo único que escuchas es el ritmo de tu respiración. De alguna manera es como un ejercicio de “mindfulness” en el que estas consciente de cada respiro, de cada movimiento, de cada imagen. Buceando se está en el aquí y en el ahora. Simplemente ¡es una experiencia inolvidable!

Y así, al estar disfrutando cada segundo de pronto era tiempo de regresar. Perdí noción del tiempo pero después supe que duré 42 minutos bajo el agua. ¡42 maravillosos e inolvidables minutos! Agradezco infinitamente a Alejandro que me llevo un poco más allá de lo que yo quería y a Miguel, mi querido hermano, que gracias a su invitación, motivación y compañía, la buceada regreso a mi lista.

También agradezco el aprendizaje. ¿Qué tal si estos miedos opcionales- a los que uno puede renunciar- son la oportunidad que nos da la vida de practicar como atravesar nuestros miedos? Al permanecer con mi miedo en plena consciencia de su existencia me fue posible atravesarlo y superarlo. Espero que esta práctica, misma que yo decidí realizar me sirva cuando en la vida se me presente un miedo real e inevitable. ¡Gracias por leerme!

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